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Recuerdo,
hace años, mis primeras y fracasadas salidas en busca de los
siluros, incluso llego a sonreírme cuando recuerdo la forma de
pescarlos y el concepto que por aquel entonces tenía sobre el
siluro. Qué tiempos, y por qué no decirlo ¡qué ignorancia!
UNA PESCA
EXTREMA
Llega un
momento en la que ya has visto y vivido mucha pesca y echado a
tierra muchos grandes “bigotes”. Entonces necesitas sensaciones
más fuertes y diferentes para seguir adelante, probar nuevas
experiencias y una pesca tan extrema como ésta…., hacerla aún
más “extrema” si cabe. Cuando ví por primera vez, hace años un
artículo sobre la pesca del siluro al lanzado desde uno de estos
flotadores, y ya sabiendo perfectamente cómo se las gastan estas
moles, lo primero que me pasó por la cabeza fue “esos tíos están
locos, no saben lo que hacen”.
LA REALIDAD,
SOBRE LA PESCA DE SILUROS DESDE “PATO”
La
verdad, no sé cuáles serán exactamente las sensaciones que
pueden pasar por la cabeza de un torero momentos antes de salir
al ruedo, aunque no creo que difieran mucho de cuando uno se
adentra por primera vez en el agua, montado sobre este
artilugio, por algunas zonas del embalse de Mequinenza. Resulta
complicado explicar qué pasa por la cabeza de uno cuando se
encuentra flotando ante una inmensidad de agua y en uno de los
lances, a escasos metros, ve estallar el agua por los aires y
nota en la caña la violencia de la picada de uno de estos
gigantes.
No es
comparable ni tiene absolutamente nada que ver con la pesca de
otras especies, ¿os imagináis cómo sería el ataque de un black
bass de cincuenta kilos a escasos centímetros de la superficie?,
es simplemente un pequeño ejemplo para que os podáis hacer una
ligera idea. Ya lo hemos clavado, comienza la pelea, que si
desde orilla o una embarcación es fascinante, desde esta especie
de “flotador” y con un siluro cercano a los dos metros, es
apoteósica. Parece una pelea entre David y Goliat, aunque aquí
los papeles se invierten, ¿imagináis quién es quién, no?, si lo
clavamos en una zona de escasa profundidad, un “pato” y más aún
si estamos ante un siluro de grandes dimensiones. Si en
cualquier caso debemos esperar a que este bastante fatigado,
pescando desde el “pato” con más razón todavía. Ésta será la
forma o, mejor dicho, la “única” forma con la que tendremos
menos problemas para echarle el guante. |