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Si hay una
pesca en España, realmente extrema y espectacular es sin duda la
pesca del siluro al lanzado, es muy fuerte para la vista del
pescador el presenciar el ataque de una mole de 50kg en
superficie o en 50cm de profundidad a escasos metros de
distancia, por eso son cada vez son más los pescadores que
animados por fotografías y artículos a través de revistas
intentan la pesca de esta especie mediante esta modalidad, pero
realmente son muy pocos los que lo consiguen con éxito, incluso
pescadores que con otras modalidades consiguen buenos
resultados, al lanzado no es así, siendo muy pocas las capturas
que logran y normalmente de pequeño tamaño. Y es que la
dificultad de sacar un montaje con un cebo vivo aunque si éste
se hace bien, por supuesto también requiere de un mínimo de
conocimientos, no tiene nada que ver con la de pescar estos
gigantes al lanzado, sobre todo si se quiere tener éxito
prácticamente en cada salida de pesca. Me atrevería a decir que
una jornada de pesca al siluro con artificial, basada en el
entusiasmo pero sin los suficientes conocimientos de la especie
y del embalse, aunque suene demasiado duro, está condenada al
más rotundo de los fracasos.
ORILLA O
EMBARCACION
Es un
hecho que no se puede discutir que una pequeña embarcación para
desplazarse y buscar esas zonas “calientes”es muy importante a
la hora de practicar esta pesca, pero también es un hecho que un
pescador aunque cuente con la mejor y más sofisticada
embarcación si no tiene la idea de donde y como buscarlos poco
éxito tendrá con esta modalidad.
LAS
APARIENCIAS ENGAÑAN
Si
preguntaran a muchos pescadores que no conocen bien esta especie
sobre las costumbres y características del siluro, la gran
mayoría, más a través de oídas que por conocimiento propio diría
que es un “pez carroñero” que se alimenta en el fondo en lugares
profundos, de todo que encuentra a su paso y le entre por la
boca, pero que en realidad no es un auténtico “cazador” como
pueda ser un lucio o un black-bass, aunque os aseguro que nada
más lejos de la realidad.
¿DÓNDE
BUSCARLOS?
Aunque
suene a fantasía, un año tras año los siluros buscan las mismas
zonas para alimentarse, aunque estas zonas varían
sustancialmente dependiendo de la época del año en la que nos
encontremos y más aún del nivel del embalse, un lugar en el que
en un momento determinado haya una gran población de siluros de
un día para otro puede variar notablemente. |