Introducción
Descripción
Distribución y Hábitat
Régimen Alimentario
Reproducción
.
Materiales
Técnicas
Lugares de Pesca
 
Artículos
Publicaciones
Galería de Fotos
Foro
Chat
Videos
Enlaces
 
Contratar Guía
Contactar
 

Enlaces Patrocinados

 

 

 
Pagina nueva 1



 

En busca del "día perfecto"

FederPesca nº 164. Junio 2010

Por Alberto Millán

   
   

Condiciones a favor o en contra para la pesca de siluros a lance

Pescar siluros a lance puede ser algo relativamente sencillo en momentos muy puntuales cuando se dan una serie de circunstancias a favor ylos peces están por la labor o puede ser muy, pero que muy complicado, analizaremos cuales son los condicionantes a favor o en contra que nos podemos encontrar para que la pesca sea más o menos sencilla y las razones del porqué son o no favorables para la pesca de estos peces al lance.

EN CONTRA

Embalse bajo, ausencia de vegetación

Uno de los peores condicionantes que uno puede encontrar para pescar siluros al lance, es un embalse bajo de nivel, aunque la teoría diga que menor volumen de agua, peces más concentrados y por lógica pesca más sencilla, esto no es así, ni con el siluro, ni creo con ninguna especie.

Un bigotes no pinta nada en una playa de barro seco, necesita de hierbas, algas o arbustos que se adentren en el agua, sin esa vegetación no merodean las carpas y tampoco sirve al gran depredador de refugio para emboscarlas y al tiempo pasar desapercibido.

Ausencia de actividad en otras especies

Al margen de la actividad del propio siluro, es este un pez que capta los movimientos, ondulaciones y sonidos de forma sorprendente y la actividad, chapoteo, el ir y venir de los peces presa carpa o alburno hacen que casi por instinto el gran pez también se active.

Mal síntoma esos días en los que el embalse parece que está muerto, no saltan los peces, no hay un solo pez por las orillas, sin duda podemos clavar un siluro en cualquier momento, pero podéis estar seguros de que ese día no haremos la “pescata” de nuestra vida.

Cebaderos de pellets

Cuando hablamos de que tanto las aguas de Ribarroja como de Mequinenza los siluros son cebados constantemente, me refiero a zonas muy puntuales y concretas de estos embalses, son km y km de orillas en los que no es posible llegar si no es en embarcación, sin accesos, sin caminos, pero hay otros accesibles y con buenas poblaciones y tamaños de siluros que son muy visitados por pescadores, guías, etc... y que sí están continuamente cebados.

En estas zonas difícilmente vamos a encontrar un siluro en aptitud de caza, no les hace ninguna falta, tienen los aportes alimenticios que necesitan sin necesidad de desplazarse y sin gastar un mínimo de energía, esperando tan sólo a que como cada día les llueva del cielo, aunque personalmente pienso que estos peces son muy dados a recorrer largas distancias cuando hay agua para ello, van subiendo y bajando y no son siempre los mismos siluros los que merodean estos cebaderos de pellets.

Presión de pesca

Y cuando hablo de presión de pesca me refiero principalmente a barcas pescando al lanzado,  más ruido de motores arriba y abajo, más lances, más zonas tocadas y siluros que no encuentran la tranquilidad que necesitan.

Ha habido veces que aún con condiciones excelentes para pescarlos a lance pero que han coincidido con algún puente o varios días festivos con lo que ello conlleva, que parecían haber desaparecido cuando un par de días antes era realmente fácil su pesca en zonas concretas, el ajetreo, ruidos y la falta de tranquilidad los hace desaparecer como por arte de magia.

Agua limpia

La técnica de caza del siluro consiste mucho más que en ver a sus presas, en permanecer en aguas poco profundas y a la vez pasar desapercibidos, tan simple o complicado como eso, mal andamos si el agua está más clara de lo que es habitual, o divisamos el fondo en medio metro de agua, difícilmente encontraremos un siluro, si nosotros lo divisaríamos, sus presas también.

A FAVOR

Embalse o río de subida

Aún con un buen nivel de agua, siempre será mejor que el río o embalse vaya de subida que no al contrario, estas condiciones invitan a los siluros a adentrarse en zonas poco profundas, sin temor a quedarse “sin agua”,  mucho más confiados que cuando el agua desciende de nivel y al mismo tiempo las riadas y abundancia de agua suele llevarse bien con esta pesca, pues solo “el tiro” de agua es razón suficiente para que estos peces busquen cobijo en esas áreas de descanso que son dan las aguas más calmas y poco profundas, no hace falta que se de ninguna otra circunstancia más.

Freza carpa y siluro

Posiblemente el mejor condicionante que nos podemos encontrar sean carpas de pequeño-mediano tamaño encorriéndose por las orillas, pendientes de encontrar pareja, eso es casi con toda seguridad sinónimo de siluros por las inmediaciones, buscando comida fácil, el chapoteo que éstas producen actúan como un imán para los siluros.

Exactamente lo mismo ocurre cuando los grandes “bigotes” buscan su momento de intimidad, buscando recónditos lugares generalmente próximos a la orilla y de muy poco fondo en el que son muy vulnerables al lanzado, aunque a decir verdad en esta época atacan los señuelos más por agresividad e instinto que por alimentarse.

Azudes después de una riada

Otra regla que no suele defraudar es la presencia de grandes siluros en cada uno de los azudes que se dan en el Ebro después de una riada, bastante lógico si se sabe la predilección de estos peces por remontar el río y que en las corrientes se siente, nunca mejor dicho como pez en el agua.

Un azud es una barrera que se encuentran en su afán por remontar río, cuando el agua desciende de nivel después de una riada es posible pescar estas zonas pues el tiro de agua, aunque importante no es como días atrás cuando el río venía completamente desbordado y los siluros todavía cuentan con la suficiente agua como para permanecer por allí, más tarde cuando el nivel desciende más se repartirán buscando cada uno su ubicación, especialmente aquellos más grandes, pero hay varios días hasta que el agua desciende y alcanza su nivel “normal” que están ahí, totalmente accesibles para el pescador de lance.

Tranquilidad

Es una de las claves para que ese siluro salga de su ubicación natural y busque su sustento en aguas poco profundas, lejos del cobijo que le dan las profundidades, muchas veces aunque haya carpas o presencia de alimento fácil para ellos, si no encuentran esa tranquilidad que necesitan y se sienten presionados y molestados no encontraremos siluros, aunque reúna las condiciones perfectas para que los hubiese.

Aguas turbias

Como dije anteriormente la mayor ventaja con la que cuenta el siluro para cazar es no ser visto por sus presas, cosa nada sencilla con ese tamaño, a el siluro no le hace falta verlas, sólo detectarlas, por esa razón es por lo que ese dueto aguas turbias y siluros se llevan tan bien, a veces son las propias presas las que le facilitan el trabajo habiendo zonas poco profundas con presencia de carpas con una coloración de agua totalmente diferente a las que cuentan con profundidad debido al enturbiamento de las aguas que estas producen, siendo lugares que para “el cazador” de siluros jamás pueden pasar desapercibidos.

Vegetación

Al margen de que estos lugares con presencia de hierbas, algas, etc, ya de por sí son un imán para las carpas sirven que le sirven de alimento, también lo son para que el gran depredador pase desapercibido entre ellas recordar aquello de no ser visto y pasar desapercibido y que mejor que camuflado entre la vegetación.

Hasta la próxima, BUENA BABA.

 

 

 
 

Pesca Al Límite
La Web Personal de Alberto Millán

En Internet: www.albertomillan.com   E-mail: info@albertomillan.com


Sitio Optimizado para MS Internet Explorer 6.x - Resolución 800 x 600