Introducción
Descripción
Distribución y Hábitat
Régimen Alimentario
Reproducción
.
Materiales
Técnicas
Lugares de Pesca
 
Artículos
Publicaciones
Galería de Fotos
Foro
Chat
Videos
Enlaces
 
Contratar Guía
Contactar
 

Enlaces Patrocinados

 

 

 
Pagina nueva 1



 

¿Siluros en pleno invierno?

FederPesca nº 160. Febrero 2010

Por Alberto Millán

   
   

 

¿Siluros al lanzado en pleno invierno?

Aunque todos los años lucios y luciopercas se encargan de matar ese gusanillo invernal, no cabe duda de que si estás “mal acostumbrado” a medirte con grandes peces, se echan de menos esos combates de largos minutos cuando has clavado un gran siluro en primavera, o el contemplar paso a paso el ataque de un siluro a tu streamer en apenas un palmo de agua cuando pescas con equipos de mosca en los meses más calurosos del verano o el despertar de nuevo de los grandes siluros en otoño intentando acumular reservas, mostrándose de nuevo accesibles al lanzado y a mosca, apurando los últimos días antes de que el frío haga acto de presencia y enfríe más las aguas haciendo su pesca muy complicada, todos momentos del año podían pescarse siluros al lance en mayor o menor medida y de mayor o menor tamaño, excepto en invierno o al menos eso se ha dicho.

Haciendo algo de memoria y recordando años pasados en los que ni la pereza existía, ni nada se ponía por delante a la hora de ir de pesca, ni el frío, ni las heladas, ni el navegar con temperaturas gélidas, ni... recuerdo de capturas de siluros muy “buenos” pescando al lanzado en pleno mes de Diciembre y hasta Enero en condiciones muy concretas, así que por un lado el ver que era posible pescar siluros al lance durante el invierno en determinadas circunstancias y por otro el que ya no te aguantas en casa y estás esperando la mínima oportunidad para medirte con uno de estos “mastodontes” y dándose en el Ebro esa serie de circunstancias te llevan a “intentarlo” de nuevo y porqué no en invierno!!!

Si nos regimos por lo que dicen los libros y cuentan “los entendidos” de este pez, la pesca de siluros durante los meses invernales resulta muy complicada y ya si hablamos de la pesca a lance casi parece pura utopía dada la poca, casi nula actividad y la ubicación de estos peces durante el invierno.

Parcialmente estoy bastante de acuerdo con esta teoría, pero como todas las reglas, también ésta cuenta con algunas excepciones y pescarlos a lance con el agua a 4-5º y con el gorro, la braga y los guantes como compañeros de viaje, aún sin ser las mejores condiciones, es posible si se dan unas condiciones adecuadas.

Antes de nada comenzaré diciendo que aunque están bien y a todos nos gustan los retos complicados y difíciles tampoco es cuestión de intentar algo que no tiene pies, ni cabeza y no creo que se me ocurriera intentar pescar siluros al lanzado en pleno mes de Enero, con un frente frío, el agua a 4-5º y un Ebro con un nivel bajo y con las aguas con este tono verdoso, mucho más claro de lo normal que sólo se da durante estos meses invernales, pescando con estas condiciones tendríamos “el bolo” casi asegurado, sería como buscar una aguja en un pajar y más que un reto, sería casi un suicidio, un imposible, pero hay condiciones que pueden variar esta situación y hacer que la pesca de siluros al lanzado en estos meses, diciembre, enero o febrero sea posible, contando con serias posibilidades de hacernos con uno de estos grandes “mastodontes” que se esconden bajo las aguas del Ebro.

Aunque en la mayoría de ocasiones y con la mayoría de especies no suele ser así, cuando hablamos de siluros la conocida frase de: “A río revuelto, ganancia de pescadores”, le viene como anillo al dedo y es que cuando las aguas se enturbian y el río aumenta su caudal varios metros respecto a su nivel normal haciendo que la corriente en muchos puntos se haga insostenible, muchos siluros debido en gran parte a esa fuerte corriente abandonan sus cuarteles de invierno en busca de zonas de descanso mucho más cómodas para ellos donde el tiro de agua y la profundidad es menor, mostrándose accesibles para el pescador de lance aún a pesar de las frías temperaturas y aunque su actividad no está como lo estará meses más tarde podéis estar seguros de que si nuestro señuelo cae en sus inmediaciones y es detectado no va a desecharlo por estar el agua fría o no estar en máxima actividad y lo atacará sin dudarlo.

A poco claras que tengamos las ideas salta a la vista donde debemos pescar, buscando las zonas más abrigadas y resguardadas de la corriente que por norma general son las contrarias a la orilla por donde transcurre el cauce del río, parte de abajo de islas u obstáculos que frenen esa corriente, entradas de reculas, aquellas zonas en las que no haya demasiado “tiro” de agua y cuenten con algo de profundidad, tampoco tiene mucho sentido pescar orillas y lugares de aguas demasiado someras.

Sandras, jumbos, mogambos y pikies son los auténticos “killers” ante esta situación, montados en jigs entre 12-14gr que profundicen rápidamente , ya que a veces debido a la fuerte corriente hay que pescar más rápido de lo que sería conveniente pues aunque se pesque zonas calmas y descansos muchas veces se ha de lanzar situados en plena corriente, intentando contrarrestarla en la medida de lo posible con la ayuda del eléctrico, también pueden utilizarse ondulantes más bien pesadas que cumplan esa misma función de profundizar rápidamente, siempre de más peso de las que se utilizarán en los meses posteriores, cuando el agua coja más temperatura.

Ahora más que nunca se ha de tener confianza en lo que se hace pues a veces da la sensación de que estás pescando en aguas carentes de vida, no se ven carpas, ni saltos de peces, ni movimiento alguno por ningún lado y estar durante horas lanzando y tocando zonas sin ver el más mínimo signo de actividad puede llegar a ser desesperante y pensar que estamos perdiendo el tiempo, por ello la fe y la confianza en lo que hacemos es más importante que nunca, en el sitio más insospechado y tal vez cuando menos lo esperemos nos puede llegar la “sorpresa” que andamos buscando, no es lo mismo estar lanzando con un mínimo grado de emoción, una carpa que salta o se espanta, un siluro que mueve o falla la picada o espantamos o cualquier otro signo de actividad, pero que sabes que en cualquier momento vas a tener tu recompensa y te hace permanecer en todo momento con la escopeta cargada, que lanzar durante horas sin ver nada de nada, poniendo a prueba nuestra paciencia y tenacidad.

Otro dato a destacar es que por norma general los peces capturados en esta época son peces siempre grandes, pocos pero de calidad, casi diría que es mucho más sencillo clavar un pez que supere los dos metros que uno de pequeño-mediano tamaño, es decir pocos peces, pero de gran tamaño.

Al contrario que en los meses primaverales y más aún durante la época estival en los que es primordial estar en el agua con las primeras luces del día, ahora no es necesario, ni cabe madrugar en exceso y es preferible incluso pescar las horas centrales del día y de más sol ya que por un lado nosotros mismos lo vamos a agradecer al pescar con una temperatura más agradable, por otro esos rayos de sol en alguna recula de poca profundidad puede hacer aumentar algún grado su temperatura, incluso alguna carpa puede activarse y ahora al no haber embarcaciones en la zona nos vamos a encontrar con siluros confiados que no han sido tocados antes por otros pescadores y bastará el que haya un sólo siluro en una de esas zonas para lograr lo que andamos buscando, no me cansaré de repetir que para sacar un dos metros no es necesario que se salgan del agua, es un sólo lance en el momento y lugar adecuado y en tan sólo un segundo puedes pasar de la decepción y la calma, al júbilo y una sonrisa de oreja a oreja y es que aunque a veces la pesca de siluros al lanzado puede resultar hasta relativamente sencilla, cada ves menos, no siempre ocurre así, sin que por ello pierda un gramo de encanto, siendo estos días de dificultad, de los que más aprendes y en los que basta una solitaria captura para que te deje un gran sabor de boca, hasta la próxima, BUENA BABA.

 

 
 

Pesca Al Límite
La Web Personal de Alberto Millán

En Internet: www.albertomillan.com   E-mail: info@albertomillan.com


Sitio Optimizado para MS Internet Explorer 6.x - Resolución 800 x 600