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Prácticamente una especie desconocida en España hasta hace poco
más de una década, la lucioperca ha ido ganando adeptos poco a
poco en este tiempo y esencialmente durante el otoño e invierno,
son muchos los que lejos de colgar “los trastos” hasta la
temporada próxima encuentran en este pez, un aliciente en estos
duros meses en las que la pesca se torna complicada. Por otra
parte, muchos otros que no cuentan con ellas en las
proximidades, les pica la curiosidad de ver como es ese nuevo
pez del que se habla y de comprobar in-situ todo cuanto se dice
y escribe de él.
Ubicación-Localización
Si hay
una especie que cambia constantemente de ubicación a lo largo
del año, esta es la lucioperca. Pudiéndolas encontrar en
profundidades que pueden ir desde poco más de 1metro de
profundidad, hasta por encima de los 20 m. Aunque se podía
hablar de profundidades concretas ciertas épocas del año y en
determinados embalses, no se puede generalizar pues esto en gran
medida dependerá del lugar en el que pesquemos, tamaño del
embalse, profundidad media, si lo hacemos en un río, etc...
Primavera
El
comienzo de la primavera, allá por el mes de Abril marca la
época de freza de la lucioperca y sin duda cuando los podemos
encontrar a una menor profundidad y mas cercanas a la orilla,
para el pescador de “a pie” sin duda es cuando mas accesibles se
encuentran. En estos meses, Marzo, Abril, Mayo podemos
encontrarlas en 1 metro escaso de profundidad, esto es porque
les gusta ubicar sus nidos en playas y pendientes de muy poco
desnivel en apenas 50cm de agua, fondos con guijarros, grava,
arcillosos con presencia de pequeñas piedras, salidas de
arroyos, reculas, o entradas de ríos con aguas más oxigenadas.
Verano
Cuando
hablamos de la estación cálida para la pesca de la lucioperca,
estamos hablando sin duda alguna de la época más difícil y
complicada para su pesca, y es cuando éstas se encuentran más
inaccesibles para el pescador.
Otoño
Es la
época más fructífera para la pesca de la lucioperca, por un lado
las noches empiezan a ser más frías y largas y la temperatura
del agua ha descendido notablemente, y poco a poco han ido
abandonando las zonas más profundas del embalse donde han pasado
el verano.
Invierno
Y
llegamos al invierno, donde su pesca vuelve a complicarse,
aunque sin llegar a los extremos del verano, si bien esta
complicación es más consecuencia de pescar en esas grandes
profundidades que por inactividad, pues atacan con bien un
señuelo o cebo bien presentado, pero como todos sabemos cuanto
mayor es la profundidad, más son las dificultades con las que el
pescador se encuentra. |