|
 |
El mundo de
la pesca avanza a ritmo vertiginoso y vemos cómo cada día nos
invaden nuevos señuelos de todo tipo. Cada vez es más amplia la
gama de colores y también los señuelos son más reales y con
mejores acabados…, algunas veces casi superando a los de la
presa que pretenden imitar.
Pero hay
algunos que aún con el paso de los años, y son ya muchos,
prácticamente se mantienen invariados desde sus primeros modelos
hasta los actuales, y es que su antigüedad no está reñida con la
efectividad en determinados momentos ante determinados peces.
Son señuelos que todavía cuentan con un pequeño rincón en
nuestras cajas de pesca. No creo que haya un solo pescador que
en alguna ocasión no haya lanzado al agua una típica cucharilla,
bien sea ondulante o giratoria. Ambas han sido durante años los
señuelos más utilizados, teniendo su época dorada, y ambas son
“culpables” de muchas capturas de depredadores, tanto en agua
dulce como salada.
UN SEÑUELO
TAN EFECTIVO COMO POCO VALORADO
Las
ondulantes pueden estar fabricadas en diversos materiales,
acero, latón, hierro, cobre, aleaciones de aluminio, etcétera,
pueden tener diversas formas (de pez, ovaladas, en forma de
calzador, más o menos alargadas), y diversos grados de
concavidad… En función de todo esto actuarán de una forma u otra
y descenderán más o menos rápidamente. Pocos señuelos son tan
económicos, simples, versátiles y al mismo tiempo tan eficaces
para los depredadores como las cucharas ondulantes y sin embargo
tan poco valorados.
VERSATILIDAD, LA CLAVE
Dependiendo del tamaño, de la forma, del grosor, del peso,
etcétera…, las ondulantes estarán diseñadas para pescar en casi
todas las capas de agua, mostrándose efectivas en cualquiera de
ellas, superficie, medias aguas o incluso (aunque no es la más
recomendable) en el mismo fondo. |